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martes, 22 de marzo de 2011

La batalla virtual.

La actualidad manda, y la actualidad es Libia. El país norteafricano forma parte del eje revolucionario iniciado en Túnez, seguido por Egipto y que finalmente llegó a esta nación que lucha por eliminar a Gadafi, reticente a abandonar el poder. Es destacable el papel que las nuevas tecnologías e Internet  han desempeñado en este proceso de oleadas revolucionarias en el norte del continente africano, que clama libertad. El uso de Internet ha permitido difundir el mensaje de los opositores a los distintos regímenes establecidos, siendo capaces de aglutinar a los diferentes sectores sociales críticos con la política de sus líderes.
Alocuciones, imágenes, artículos  han llegado a la población gracias a Internet, logrando eludir la censura del poder, incapaz de hacer frente a estos medios. La revolución tecnológica ha acabado con la censura.
La política posee en Internet un importante caballo de batalla, debiendo de reflejar en el mundo virtual la posición de cada nación y los pasos a desarrollar (observables en tiempo real). Existen así personas que se encargan  de esta misión, al igual que en las empresas el gestor de la comunidad online vela por su reputación en la red. Internet ofrece una información completa y transparente de los hechos, siendo hoy por hoy, unos de los más importantes sino el que más, canal de información. Esta información es variada; desde las últimas noticias referidas al conflicto libio hasta  tutoriales y bases de datos, que permitan desarrollar la más compleja investigación a partir de manuales, monografías, revistas científicas, diccionarios, enciclopedias, etc.

viernes, 18 de marzo de 2011

¡Internet S.O.S.!

Cuando vamos a tratar un tema en el aula, es preciso reunir información. Esta es una  tarea compleja y ardua, que a menudo ocupa buena parte de nuestro tiempo, convirtiéndose en numerosas ocasiones en verdadero calvario para el docente. No podemos conformarnos con acudir al libro de texto establecido o la recurrente fotocopia de tal o cual artículo. Surge como necesidad navegar por la red, analizar, investigar, observar y compartir información con otros docentes que puedan aportarnos ideas y soluciones respecto a la materia a tratar.
De esta forma asumiremos de forma práctica y rápida el reto docente, la elaboración y preparación de un material de clases o actividades tipos para desarrollar en el aula. Las nuevas tecnologías no solo pueden ayudarnos en esta labor, sino que pueden salvarnos de situaciones espinosas y comprometidas. ¿Qué harías si te propusieran desarrollar una clase delante de veinte alumnos sobre un punto concreto del tema con un margen de treinta minutos? Yo lo tuve claro; acudir a documentarme de forma rápida y correcta. Para ello utilice todas las herramientas a mi disposición google, twitter, slideshare, etc.

jueves, 17 de marzo de 2011

Despertar.

Enseñar es aprender, aprender es conocer y conocer es transmitir. Un tríptico educativo que debemos tener presente, pues el docente del siglo XXI debe aprender constantemente a aprender, conocer los recursos  a  su disposición,  así como hacer un uso correcto de ellos. En resumidas cuentas; necesitamos dominar las nuevas tecnologías.
En los siglos XIX y XX el Estado, veía como  necesario radicar el analfabetismo entre  los miembros de la sociedad. Saber leer y escribir  aparecía como los requisitos académicos mínimos aconsejables. En el siglo XXI luchamos contra otro tipo de analfabetismo; el de las nuevas tecnologías que deseamos erradicar a golpe de teclado y ratón. De tal forma que hemos pasado de abuelos deseosos de conocer el arte de la escritura (recurriendo a los  venerados “cuadernillos rubio”), a mayores jubilosos por poder acceder al visionado de un vídeo en youtube o a compartir una felicitación a través de hotmail.
No podemos permitirnos perder el paso a las nuevas tecnologías, pues  una educación ajena a ellas,  supondría el desarrollo de una formación sesgada al mismo tiempo que obsoleta.  No obstante las nuevas tecnologías forman parte integral de nuestras vidas, educar a nuestros jóvenes de espaldas a las mismas es negarnos a ver la realidad. El alumno que busca información en google o las alumnas que se comunican mediante twitter, son ejemplos de un alumnado con conocimientos, habilidades y necesidades informáticas, que precisan ser desarrollados y tenidos en cuenta en su proceso de enseñanza-aprendizaje. La sociedad ha cambiado y demanda una formación que contemple el uso de las nuevas tecnologías por parte de los docentes.  El interés, la motivación o la comprensión de las  diferentes materia que integran el currículo oficial parece alcanzarse en mayor grado si acudimos a los recursos ofrecidos por las nuevas tecnologías.
Mas en un momento en el que el profesor deja de ser la única fuente de acceso a la información, ante el desbordante conocimiento que ofrece Internet, el docente adquiere un nuevo papel fundamental  debiendo perfilarse como  el profesional encargado de velar por el uso ético de los recursos informáticos.
 Solo cuando  tomemos consciencia de esta realidad y estemos dispuestos a arrojar la venda  que cubre nuestros ojos, comenzaremos una verdadera educación.

domingo, 13 de marzo de 2011

El saber no ocupa lugar.

A lo largo de los siglos, la Humanidad, ha recopilado su saber reflejándolo en distintos materiales escritorios con objeto de salvar del olvido esta información  y transmitirla a la  posteridad. Piedra, barro, papiro, pergamino o papel permitieron desarrollar esta tarea.  Monasterios, archivos y bibliotecas se convertirían en “casas del saber”, custodios de nuestra sabiduría, aglutinando en estanterías una multitud de legajos y tomos, reflejo de una portentosa actividad intelectual.
Sin embargo los tiempos cambian, los recursos informáticos y el desarrollo tecnológico experimentado durante el pasado siglo XX, ha permitido desarrollar medios y espacios más óptimos para conservar y proteger nuestro saber. La digitalización de documentos históricos o la utilización de procesadores de textos para la elaboración de un artículo por ejemplo, nos permiten la conservación y elaboración de un documento sin necesidad  de un material escritorio. Así mismo los  avances tecnológicos, nos proporcionan diferentes medios y fórmulas que evitan el uso de grandes espacios dedicados a albergar información, caso de un disco duro o un simple pen drive. Aún más, en la actualidad ha cambiado la tónica imperante en otras épocas de tal forma que el acceso a la información posee un carácter inmediato, siendo más amplio y llegando a poseer un coste marginal.
Hemos trasladado nuestra sabiduría al mundo virtual, nuestras amistades, nuestra vida cotidiana, llegando a construir y poseer una identidad digital. Internet nos permite acceder a un abanico de posibilidades innumerables, y el conocimiento de estos recursos  es fundamental para el desarrollo de nuestra práctica docente. ¿Por qué contentarnos con consultar una obra en una determinada biblioteca, cuando podemos acceder a un sinfín de títulos desde casa? ¿Por qué utilizar horas para buscar una información, cuando existen recursos para acceder a ella de forma inmediata? Preguntas como estas, reflejan la importancia de acercarnos y conocer las nuevas tecnologías y los recursos que nos proporcionan.
Necesitamos ser solventes informáticamente, pues en la actualidad es mucho más difícil encontrarnos informados, debido al avance del conocimiento humano en poco tiempo. Es por ello que necesitamos conocer los canales para acceder a la información, así como desarrollar una práctica que permita depurar dicha información, cerciorándonos de su veracidad y evitando un carácter sesgado.
Nunca mejor que hoy podremos afirmar como el saber no ocupa lugar, pero ¿estamos preparados para acceder  y hacer un buen uso de él?


miércoles, 9 de marzo de 2011

¿Docente incompetente o incompetente digital?

 ¿Docente incompetente o incompetente digital?

La sociedad evoluciona, los tiempos cambian y hasta los oráculos recurren a la red de redes para formular sus respuestas. El uso de las nuevas tecnologías no parece  una opción, sino una realidad que alumnos y docentes deben de conocer y manejar.

En un mundo globalizado y competitivo, el dominio de las tecnologías debe ser eje primordial en la educación, dónde cada vez más los conceptos no parecen ser tan decisivos, como las habilidades para acceder a ellos. Internet se revela como la principal fuente de conocimientos, conocer sus múltiples posibilidades y también sus peligros se plantea como una de las líneas maestras que los docentes deberán tratar y desarrollar con su alumnado.

Recurrentemente incidimos en la llegada de la tecnología a nuestros centros educativos; pizarras digitales, alumnos con portátiles, etc. No obstante debemos plantearnos la siguiente cuestión; ¿forma la competencia digital parte integral del desarrollo de la docencia en nuestras aulas? Mi parecer es que aún distamos de esta realidad. Contamos en numerosas ocasiones con profesores del siglo XIX, aulas del siglo XX y alumnos del siglo XXI.

No obstante hace unos días, una  longeva profesora de secundaria me comentaba las ventajas que supondría para la impartición de sus clases un dominio mayor de las competencias digitales; “He escrito más de tres pizarras para explicar el Imperio Romano, que estupendo sería contar con uno de esos  power point”. Con tristeza la anciana profesora reflexionaba sobre su situación, mientras otro compañero preparaba sus clases junto a un portátil tomando un café, “Ese, ese es el futuro…”. Tocó la sirena y acompañé a la profesora a su clase. Conocía perfectamente a todos sus alumnos, reprobaba alguna de sus acciones o aplaudía otras con una gran sonrisa. Era una magnifica docente.

Sus nociones sobre competencias digitales eran ínfimas, pero su voz cautivaba al auditorio, ansioso de aprender. La tiza se imponía al ratón, el mapa a la diapositiva. En un aula cercana el profesor de Biología maldecía los problemas con la conexión a internet, mientras sus alumnos se alborotaban. En esos momentos sonreí a la profesora mientras pensaba, bendita incompetencia.

El Oráculo del Sur

Delfos, Olimpia o Dádimo fueron ciudades que albergaron afamados oráculos, donde hombres y mujeres buscaban las respuestas a sus preguntas. Bienvenidos a este espacio donde opinar sobre cuestiones educativas, esperando que como en la antigua Grecia, las diversas deidades transmitían su conocimiento a la humanidad por medio de sacerdotes, vosotros, ayudéis a responder las preguntas planteadas a este Oráculo del Sur.